20 Ene

La justicia no tiene rostro de mujer

La fiscal suprema Zoraida Ávalos asumió hace unos días la jefatura del Ministerio Público. Si bien es de manera interina, en la Junta de Fiscales Supremos (JFS) hay un acuerdo para que la próxima elección del fiscal de la Nación sea por antigüedad, por lo que Ávalos ocuparía el cargo de forma definitiva en el futuro.

Ávalos es la quinta mujer en el cargo –de los 15 fiscales supremos que lo han ocupado– desde la creación del Ministerio Público, a inicios de los 80. Antes lo hicieron Blanca Nélida Colán, Nelly Calderón, Adelaida Bolívar y Gladys Echaíz.

A diferencia de la Fiscalía de la Nación, en el Poder Judicial nunca en su historia ha habido una presidenta. Desde 1825, hace 194 años, cuando se designó a Manuel Lorenzo de Vidaurre y Encalada, ha habido al menos 116 presidentes de la Corte Suprema –algunos han ocupado el puesto más de una vez, como De Vidaurre–, pero no una presidenta.

Diferencias
Que no haya habido una presidenta del PJ es una pregunta que desde hace mucho tiempo se hace la ex fiscal de la Nación Gladys Echaíz.
“Siempre he tenido esa curiosidad. A veces he pensado que allá [en el PJ], como son más hombres y tienen […] unas costumbres muy tradicionales, muy reverenciales… […] Sé poco de la idiosincrasia de los magistrados, pero sí sé que son muy conservadores; es decir, se puede advertir –y todos lo vemos– en su cultura organizacional. Tal vez eso influya, pese a que ahora hay gente joven”, comentó Echaíz, quien antes de ingresar al MP laboró en el Poder Judicial.

Echaíz afirmó que la Junta de Fiscales Supremos es diferente y recordó que en un momento fueron más mujeres que hombres (a mediados de la primera década del 2000, en la JFS solo estaban Calderón, Bolívar y Echaíz, y luego ingresaron Pablo Sánchez y José Peláez; todos fueron fiscales de la Nación, y en casi todos los casos su elección fue por antigüedad).

“[Además] no sé si influya [el hecho de que en la JFS solo son cinco], pero el trato entre sus miembros es parejo, de igual a igual”, recalcó.
Además, consideró que en el MP “hay más comunicación y acercamiento con el fiscal. Hay un trato directo, tal vez porque la función es diferente. Tal vez eso pueda influir. Como son instancias marcadas, al que está abajo [el fiscal] lo revisa el que está arriba [el juez]”.

La jueza suprema Elvia Barrios, quien es presidenta de la Comisión de Justicia de Género del PJ, también recordó el hecho de que ambas instituciones tengan una diferencia de años, respecto a su creación, de poco más de 150.

Barrios lamentó que históricamente no se haya elegido a una presidenta de la Suprema, y recordó que recién en la década del 90 una mujer ingresó a esta. Se refiere a Elcira Vásquez, nombrada en 1993.

Por muchos años, Vásquez fue la única suprema titular. Pasaron 18 años hasta que otras dos vocales ingresaran a la Suprema como titulares: en el 2011 fueron designadas Ana María Aranda y Barrios. Dos años después entró Janet Tello y, a fines del 2017, Mariem de la Rosa. “Poco a poco nos hemos ido abriendo espacio”, señaló Barrios.
Actualmente, la Suprema tiene 18 magistrados.

Barrios ha postulado dos veces a la presidencia del PJ: en el 2016 y 2018, en las que perdió en segunda vuelta. Para ella, el momento de las juezas ya llegará, como también en la presidencia de la República (Keiko Fujimori ha llegado dos veces a la segunda vuelta).
“Son los dos poderes del Estado donde falta que las mujeres tengan un espacio”, señaló.

“Los varones siempre han controlado estos espacios de poder. […] En cambio, las mujeres históricamente pertenecemos a un grupo que ha tenido que luchar por el reconocimiento de derechos igualitarios junto al varón. Creo que debemos universalizar el acceso al poder, porque eso va a permitir transformar las relaciones de poder que tenemos hasta ahora”, recalcó.

Otras miradas
Como Barrios, el juez supremo Francisco Távara, ex presidente del PJ, cree que el momento de una titular de la Suprema llegará. Además, considera que debe incentivarse una mayor participación de las mujeres en procesos de selección de magistrados. Estos los desarrollaba el CNM. En el futuro lo hará la Junta Nacional de Justicia (para la que se ha propuesto que, como mínimo, tres de sus siete miembros sean mujeres). Según estadísticas del PJ y de la fiscalía hasta el 2017, en ambas instituciones hay más magistrados hombres.

Respecto a la poca presencia femenina en el PJ, su ex titular, el vocal supremo Víctor Prado, recordó que “quienes obtienen las plazas son los que alcanzan el puntaje establecido, con independencia de si es hombre o mujer”.

Para Prado, lo que debe cambiar es el sistema de elección. “Sea hombre o mujer, lo importante es que toda la población judicial, entendiendo a los jueces titulares, sea la que elija al presidente del PJ”, comentó.

“El electorado actual, sea en el MP o el PJ, es muy diminuto para un cargo tan importante, para la representación de todo un sistema”, acotó.

Sin embargo, en las cortes superiores del país, donde la elección es universal, solo 4 de 34 tienen titulares mujeres.

La ex primera ministra y ex defensora del Pueblo Beatriz Merino –la primera mujer en ocupar ambos cargos– comenta que esta situación no es exclusiva de entes estatales: “Si hablamos del sector privado, tampoco se encontrará, salvo que me equivoque, mujeres que hayan sido presidentas de bancos o de compañías de seguros privadas, como seguro tampoco encontrará una directora general de
El Comercio”.

“Esto tiene que ver con el ejercicio del poder. Si uno analiza la historia, no solo del Perú, sino del mundo, aquellos lugares donde se ejerce el poder real de las sociedades son, y han sido siempre, cotos más bien cerrados, de carácter, por así llamarlo, patriarcal, en el lenguaje del feminismo. En las últimas décadas, esto se ha ido modificando y han aparecido mujeres, prácticamente en todos los ámbitos. Si se analiza con detenimiento, algunos centros de poder son cotos muy cerrados, por ejemplo, la presidencia de la República. En el PJ tampoco hemos tenido una presidenta”, finalizó.